Con un ruido brusco y seco se va la imagen de una pantalla, que nos ha acompañado quince años, porque muy probablemente se ha fundido algún dispositivo. Es como si empezara una nueva vida en el uso de nuestro tiempo libre, en la organización de nuestra agenda diaria. En este tiempo de calor me tocará caminar, buscar, elegir, pagar y recibir un artefacto nuevo para engancharnos.
La lectura de La Regenta de Clarín puede ser una solución enriquecedora para intentar que el desánimo y la desazón no me dominen y me arrastren a la ira. Han cambiado mis mañanas de los sábados pero no voy a renunciar a las viejas películas en DVD aunque me canse de estar sentado ante el monitor del ordenador. Lo tenemos casi siempre encendido y es una ventana abierta a nuevas posibilidades de formación y entretenimiento con riesgos que hay que evitar.
No puedo dejar pasar estas semanas sin que se hagan las reparaciones en la protección de la ventana antes de que lleguen las lluvias.
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