La donación de algunos libros regalados que no me interesan y de la colección de sellos persigue tanto ganar espacio en los estantes como de forma indirecta realizar una acción positiva a nivel cultural y asistencial.
La limpieza de los libros con aspiradora y la colación de productos de desinsectación en las librerías pretenden salvaguardar el patrimonio que he acumulado durante décadas.
El propósito de ordenar papeles y carpetillas de cursos, artículos y otros trabajos tiene por fin hacer limpieza para que la acumulación de materiales no me desborde.
La cancelación de recibos, el ingreso en el plan de previsión y las aportaciones para el objetivo más humano y enriquecedor aspiran a encauzar debidamente mis finanzas y a lograr una honda e íntima satisfacción.
Los cursos universitarios de verano tratan de cambiar de ambiente y ocupar el tiempo de una forma beneficiosa.
Será cuestión de hacer balance al final de mis vacaciones.
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