En estos momentos tengo bien cerca la foto de ella y parece que me envía un mensaje de ánimo para seguir adelante, de paciencia y sacrificio para soportar los sinsabores de cada día. Hasta hace pocos días ha habido gente que me preguntaba por ella o que me daba el pésame.
En el trabajo la maledicencia, la hipocresía y la envidia presiden las relaciones humanas, corroen la cultura de la organización y hacen que me sienta muy lejos guardando un silencio cobarde y prudente a la vez.
Es tiempo de frío que hiela el ambiente y el espíritu
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