Superado un año más el salvajismo sucio y ruidoso de los días de fallas que anula por completo la belleza de las celebraciones, parece consolidada la primavera cargada de fuerza y optimismo en la música, las mascletaes, las flores y la indumentaria de las falleras, la delicia del chocolate con buñuelos, etc.
A pesar de todo esto siento que me falta algo en el interior. He recuperado la misa cantada de las 19.00 h., con la exquisita y primorosa alabanza del "Magnificat", me ha confortado la lectura de "Jesús de Nazaret", se han delimitado las probables causas de los problemas de la cubierta, ganó ayer mi equipo cuyos resultados deportivos me afectan más de lo debido, pero, repito, no acabo de superar la angustia interior que me atenaza.
domingo, 22 de marzo de 2009
jueves, 26 de febrero de 2009
¿Asoma la primavera?
Ya tengo el trasto, icono o fetiche de la comunicación en estos tiempos, y, de momento, no me parece tan dificil de manejar. Me siento casi como un chiquillo con zapatos nuevos y un suculento pastel de trufa y nata. Ahora se trata de manejarlo con prudencia y astucia para sacarle el máximo provecho y que no se convierta en un engorro controlador.
Las fotocopias de la hoja de servicios del mejor recuerdo de mi infancia me han provocado unas sensaciones extrañas que no acierto a definir. El conocimiento de la vida profesional de un hombre bueno y cabal, que tanto me quiso, es una forma de mantener viva su memoria.
El incidente vivido en las clases vespertinas me ha afectado demasiado. Una réplica tan visceral, virulenta y áspera a un sencillo comentario es la forma más directa de acabar con cualquier diálogo. Vista la experiencia, intentaré ni opinar, ni debatir.
La tramitación administrativa de las donaciones me hace evocar los años negros vividos en Campanar con la diferencia de que allí no había una biblioteca, y sentirme cada vez más distanciado de esta profesión.
Las fotocopias de la hoja de servicios del mejor recuerdo de mi infancia me han provocado unas sensaciones extrañas que no acierto a definir. El conocimiento de la vida profesional de un hombre bueno y cabal, que tanto me quiso, es una forma de mantener viva su memoria.
El incidente vivido en las clases vespertinas me ha afectado demasiado. Una réplica tan visceral, virulenta y áspera a un sencillo comentario es la forma más directa de acabar con cualquier diálogo. Vista la experiencia, intentaré ni opinar, ni debatir.
La tramitación administrativa de las donaciones me hace evocar los años negros vividos en Campanar con la diferencia de que allí no había una biblioteca, y sentirme cada vez más distanciado de esta profesión.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Días de frío y viento fuerte
Me faltan ocupaciones y preocupaciones que activen mi ánimo y me hagan sentir realizado porque pelear con el administrador de la Comunidad y con esta omnipotente máquina son opciones muy deprimentes por la indefensión que siento. He llegado a una situación en la que me falta serenidad y equilibrio emocional para dar a los problemas su verdadera dimensión.
La vuelta a las clases es un pequeño paliativo lo mismo que la lectura de la historia de los artistas republicanos durante la Guerra Civil. Ayer disfruté con la primera parte de la evocación del 23-F por la tensión dramática mantenida con un pulso muy bueno durante toda la narración. También han sido interesantes las últimas películas escogidas, "La clase" y "Bienvenidos al Norte", muestras excelentes de un cine para todos que no necesita sesgos ideológicos.
Para tratar de salir de esta abulia angustiosa he encargado un libro profesional, he escrito un correo para preguntar por actividades de formación continuada en Ciencias Políticas y voy a batallar en el tema de las antenas parabólicas.
La vuelta a las clases es un pequeño paliativo lo mismo que la lectura de la historia de los artistas republicanos durante la Guerra Civil. Ayer disfruté con la primera parte de la evocación del 23-F por la tensión dramática mantenida con un pulso muy bueno durante toda la narración. También han sido interesantes las últimas películas escogidas, "La clase" y "Bienvenidos al Norte", muestras excelentes de un cine para todos que no necesita sesgos ideológicos.
Para tratar de salir de esta abulia angustiosa he encargado un libro profesional, he escrito un correo para preguntar por actividades de formación continuada en Ciencias Políticas y voy a batallar en el tema de las antenas parabólicas.
jueves, 15 de enero de 2009
A vueltas con el desánimo
No consigo superar la tristeza, la abulia y el desánimo que me consumen. Me faltan actividades que me distraigan, ocupen y preocupen. La lectura de "El viaje de Baldassare" no es tan cautivadora como la de "Guerra y paz" pero también tiene su atractivo. En los pequeños problemas de cada día siento que me falta carácter, habilidad y sentido práctico para superarlos. Se me hacen una montaña aunque al final llego a la cima. Se repararon los problemas de electricidad y no voy a rendirme en el tema de la cubierta del edificio. Cuando la gente no es cumplidora ni diligente se trata de insistir, insistir e insistir hasta que te atiendan.
La visita familiar al trabajo se saldó de forma muy positiva. Creo que se quedaron satisfechos con la aventura y no hubo caídas ni resbalones. Ha llegado el personal nuevo y salvo el menosprecio de una persona hacia el servicio directo al público no hay, de momento, incidencias dignas de mención. De algún modo durante unos días se ha roto la triste rutina de la falta casi total de faena.
La visita familiar al trabajo se saldó de forma muy positiva. Creo que se quedaron satisfechos con la aventura y no hubo caídas ni resbalones. Ha llegado el personal nuevo y salvo el menosprecio de una persona hacia el servicio directo al público no hay, de momento, incidencias dignas de mención. De algún modo durante unos días se ha roto la triste rutina de la falta casi total de faena.
sábado, 27 de diciembre de 2008
Una lectura de "Guerra y Paz"
Pasó la comida de Navidad con más alegría y menos follón que otros años a pesar de las ausencias, se repartieron los regalos del "invisible" y no me puedo quejar, y se mantiene sin sorpresas la rutina aburrida en el trabajo aunque esté en el puesto de servicio directo al público.
La compañía de mi padre me ayuda a seguir adelante. Siento que confía en mí y esto me basta. Su ejercicio constante de amor al prójimo es una enseñanza ejemplar.
Tendré que buscar la segunda parte de "Guerra y Paz". Su lectura te introduce en otras vidas, te nutre con las emociones que despierta, te engancha más de lo que se podía uno imaginar al empezar, te libra de la servidumbre de la caja embrutecedora y te aísla del paso inexorable de las horas.
La compañía de mi padre me ayuda a seguir adelante. Siento que confía en mí y esto me basta. Su ejercicio constante de amor al prójimo es una enseñanza ejemplar.
Tendré que buscar la segunda parte de "Guerra y Paz". Su lectura te introduce en otras vidas, te nutre con las emociones que despierta, te engancha más de lo que se podía uno imaginar al empezar, te libra de la servidumbre de la caja embrutecedora y te aísla del paso inexorable de las horas.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Mis padres
A la hora de describir y reflexionar sobre la relación con mis padres se me ocurren tres etapas correspondientes a las fases por las que ha pasado mi propia vida. En los primeros años como seres casi omnipotentes que todo lo controlaban y todo lo sabían, siempre atentos y vigilantes por nuestro bienestar, hasta el punto que llegué a pensar que nunca dormían.
En los tiempos de mi juventud podría resumir los sentimientos hacia mis padres como algo distantes, críticos y desprovistos de la veneración y el temor del principio, sin merma del respeto y del amor filial.
Desde que vuelvo a esta bendita tierra en la década de los ochenta me encuentro cada vez más unido a ellos, admiro como afrontan la recta final de sus vidas, su constante amor al prójimo como generosa entrega, la entereza y el buen ánimo para sobrellevar los momentos más duros. Quizás los fracasos y el vacío que siento en lo más profundo han hecho que les necesite más y más como el faro que guía al caminante desorientado.
En los tiempos de mi juventud podría resumir los sentimientos hacia mis padres como algo distantes, críticos y desprovistos de la veneración y el temor del principio, sin merma del respeto y del amor filial.
Desde que vuelvo a esta bendita tierra en la década de los ochenta me encuentro cada vez más unido a ellos, admiro como afrontan la recta final de sus vidas, su constante amor al prójimo como generosa entrega, la entereza y el buen ánimo para sobrellevar los momentos más duros. Quizás los fracasos y el vacío que siento en lo más profundo han hecho que les necesite más y más como el faro que guía al caminante desorientado.
jueves, 27 de noviembre de 2008
Han pasado 5 semanas
En estos momentos tengo bien cerca la foto de ella y parece que me envía un mensaje de ánimo para seguir adelante, de paciencia y sacrificio para soportar los sinsabores de cada día. Hasta hace pocos días ha habido gente que me preguntaba por ella o que me daba el pésame.
En el trabajo la maledicencia, la hipocresía y la envidia presiden las relaciones humanas, corroen la cultura de la organización y hacen que me sienta muy lejos guardando un silencio cobarde y prudente a la vez.
Es tiempo de frío que hiela el ambiente y el espíritu
En el trabajo la maledicencia, la hipocresía y la envidia presiden las relaciones humanas, corroen la cultura de la organización y hacen que me sienta muy lejos guardando un silencio cobarde y prudente a la vez.
Es tiempo de frío que hiela el ambiente y el espíritu
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