El viaje en AVE a Madrid para una sesión académica en la UNED resulta un disfrute intelectual, y a la vez un tiempo de evasión de la angustiosa rutina de casi todos los días.
Llegado el tiempo del salvajismo y la suciedad en las calles remojadas por las lluvias, el destierro cinematográfico al Sur se convierte en un entretenimiento amable, optimista y divertido por el contraste de usos y costumbres.
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