jueves, 20 de mayo de 2010
El verano y la nada
Cuando en estos días el sol se adueña del cielo y de la tierra parece que la voluntad del hombre, su pasión y su ánimo se doblegan lentamente. Huye el sueño y la piel remojada por el sudor me hace sentir mal. Fallan las fuerzas y el ejercicio físico se convierte casi en un suplicio. La abulia es la señal y el resumen de este hundimiento.
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