En la asistencia al estadio, afortunadamente para presenciar victorias, me doy cuenta del paso de los años. Dudo sobre la escalera que me lleva a las gradas, me tiemblan las piernas hasta llegar al asiento, y me molestan las rodillas a la hora de salir. No obstante, el tema de ir al aseo lo llevo bastante bien. El sistema establecido de dos partidos por semana hace que las cosas vayan demasiado rápido.
La presencia de albañiles en el hogar trastoca los ánimos, los horarios y las costumbres de cada día, especialmente cuando las operaciones se desarrollan en la cocina y el cuarto de limpieza. Hay que mover recipientes, cubos, envases, mesas, carritos de fruta y verdura, nevera,... comer fuera de casa, cambiarse de ropa con otra frecuencia, etc.
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