viernes, 26 de noviembre de 2010

Pasan los días

Instalado el invierno en el ánimo y necesitado de sol, el recurso al cine de acción es una gran ayuda para ocupar las horas con la tensión vibrante desatada en un tren imparable. De forma involuntaria estoy muy cerca de la prosa poética.
Otro remedio consolador y reconfortante es la investigación de manuscritos genealógicos. Aunque no alcanzo a vislumbrar el destino de este trabajo, el mero hecho de la transcripción de las huellas escritas de otras vidas me entretiene de forma agradable.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Llega el invierno

Esta mañana he sentido frío, aderezado con viento y llovizna, en el patio del trabajo cuando entraba y salía de la cafetería en los momentos acostumbrados. Es una pequeña novedad esta desaparición temporal del sol.
Las visitas a las enfermas es otro de los cambios en la rutina de estas semanas a la vez que una llamada de atención sobre las cuestiones fundamentales de la vida.
La comida en el restaurante "Abadía d'Espí" resultó excelente en todos los platos, y la representación de "El búho y la gata" me gustó bastante por el retrato de los protagonistas y el buen hacer de los actores. Incluso me ha parecido mejor que "El condenado por desconfiado".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Emociones

El contraste que experimento entre, por un lado, los ojos llenos de lágrimas por la noticia de una desgracia lejana, un resultado positivo en algunos deportes o una película que remueve y desborda las emociones, y, por otro, la aparente impasibilidad ante las grandes tragedias que me afectan en lo más profundo de mi ser, no deja de sorprenderme y no acierto a comprenderlo.

jueves, 28 de octubre de 2010

Ocupaciones para pasar el tiempo

En la lucha angustiosa por llenar de contenidos el vacío que se apodera del ánimo hasta hacerme perder la serenidad, se me ocurren acciones como pasear sin rumbo fuera de los itinerarios habituales, recargar el bonobús y el móvil antes de que se agote el saldo disponible en cada uno de ellos, bajar la basura a los contenedores de la esquina, rellenar crucigramas, zapear de forma compulsiva, revisar la cartera de mano y el monedero, romper papeles atrasados que ya no interesan, gestionar las tres cuentas de correo electrónico, etc.

A nivel ético e intelectual se trata de un balance más bien pobre.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Estudios y disfrute

La reorientación del trabajo de investigación para la UNED no me ha molestado. Por un lado, la relación por correo electrónico y teléfono con los profesores me ayuda a superar los temores de mi timidez, y, por otro, pienso que no voy a desperdiciar el tiempo invertido desde julio en la consulta de documentos genealógicos.

Mientras "Los seductores" resulta una comedia del montón que pretende ser original en su argumento, la representación de "El pez gordo" me dejó un buen sabor de boca tanto por el argumento, su desarrollo y la excelente interpretación de los tres actores, como por la comodidad para conseguir buenas entradas mediante la reserva telefónica, al menos por esta vez.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Del amor y del fútbol

La continuación americana del mito de "Romeo y Julieta", mediante cartas de turistas a un consultorio femenino, es un agradable caramelo aderezado con la maestría de Vanessa Redgrave y la belleza de Amanda Seyfried que enamora al espectador.

No acierto a explicarme los motivos de mi atracción sentimental por el fútbol del Valencia CF, y la selección española. En ambos casos se han convertido en símbolos que mueven las emociones hacia una tierra, doble lealtad construida con los sentimientos y la razón. En el caso de la selección se trata además de la belleza de una coreografía muy bien diseñada y ejecutada.

lunes, 11 de octubre de 2010

En otoño

Mientras llegan las anunciadas lluvias, después de su presentación con rayos y truenos el sábado por la noche, paso un buen rato en el teatro. Pepe Sancho domina el escenario con voz potente y autosuficiencia narcisista para representar "Los intereses creados", ingeniosa farsa modernizada en la dicción y el vestuario que muestra el choque entre los intereses, los afectos y los valores. El público que abarrota la sala rompe en aplausos al final.