lunes, 2 de junio de 2008

A las puertas del verano

Se acabó el congreso con felicitaciones que consiguieron emocionarme más de lo que me esperaba, con intervenciones magníficas y apasionadas de profesores convencidos del mensaje que presentaban y con un gran agotamiento psicológico del que me costó tres días recuperarme. Ahora solamente falta que esta semilla rinda frutos de nuevas investigaciones. Hay que dar vida a la biblioteca por esta senda cercana a la universidad.

El examen de "Estadística Aplicada" en pupitres nuevos me dejó instalado en la duda, propia de mi personalidad de estudiante construida en casi cincuenta años. Sería maravilloso cerrar esta segunda carrera universitaria. No van a desaparecer las amarguras y sinsabores de cada día, pero si la pantalla me da la grata nueva voy a ser más o menos feliz por unas horas.

La casa es como un organismo vivo. Con los años hacen falta las reparaciones y la paciencia para sobrellevar estas pequeñas cosas. Armarios, persianas, puertas, marcos de ventanas, manivelas y cortinas parece que en ocasiones se ponen de acuerdo para dar faena. Como siempre digo, ¡que todos los problemas sean estos!

sábado, 26 de abril de 2008

En la recta final

Cuando me encuentro en la recta final de los preparativos para el congreso internacional y la exposición, y de los estudios para el último examen de la licenciatura, o al menos eso espero, parece que esta primavera veraniega activa los nervios y las inquietudes además de romper la placidez gris de la rutina diaria.

A este panorama se puede añadir el "muerto" de los trabajos administrativos de la "cruz" de las convocatorias: recepción de las solicitudes, corrección de errores, examen, revisión de expedientes, etc. Como siempre digo, a resistir y que no vengan peores.

sábado, 29 de marzo de 2008

Rutina, rutina y más rutina

Instalado en la mediocridad, vivo el paso aburrido y predecible de los días, voy del trabajo sin trabajo de las mañanas a la compañía necesaria de mis padres por las tardes, de la desidia a la tristeza, de la abulia al desánimo.

Es un poco absurdo la carrera que me pego para llegar a tiempo a la faena para luego pasarme las horas esperando el momento de la salida. Resulta descorazonador el hecho de que no haya ni unos objetivos ni un programa de trabajo para un desempeño eficaz y eficiente de los servicios públicos que deberíamos prestar.

El jueves me toca pelear con las miserias de la comunidad de propietarios. Será la hora de un ejercicio práctico de dignidad y paciencia.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Alborada de la primavera

Cumplido el trámite de la oposición, las consecuencias emocionales son dispares, o, como se suele decir, no hay feria mala. Me ha dolido mucho la caída de una buena persona y excelente profesional, sentimiento compensado de algún modo por el éxito de personas que aprecio.

Se suceden las reuniones preparatorias y las actividades del congreso se van definiendo poco a poco: el texto del catálogo, las fotos para el logotipo y la exposición, las invitaciones, etc. Hasta he llegado a pedir hora en la peluquería para corte de pelo y barba y arreglo de manos. No me conozco.

Cuatro años más de Zapatero, bronca y crispación. Parece que los hijos de la noche sean más hábiles que los hijos de la luz.

Los ejercicios de estadística como trabajo diario son algo muy aburrido y cargante, pero estoy obligado a pasar por ellos.

Esta primavera que empieza con tracas y poniente va a ser muy movida: en mayo congreso y examen, en junio conferencia y probablemente en julio clases en un curso de verano.

sábado, 9 de febrero de 2008

Parece un nuevo rumbo

Se van animando las cosas un poco en el trabajo. Después del listado bibliográfico realizado para la exposición, ahora me toca elaborar un texto para el centenario de un hombre bueno y a la vez la tramitación de las donaciones. Esto último me enciende contra la blandura de mi carácter pero en plan defensivo procuro tomármelo con calma, en plan deportivo.

A la vez estoy preparando la estadística inferencial, menudo peñazo después del primer examen, en el que se ha cumplido mi costumbre de toda la vida. Me acuerdo de los errores, y espero haber tenido algún acierto. La pantalla misteriosa me lo dirá.

sábado, 19 de enero de 2008

Tras una larga pausa

Vuelvo a escribir en el espejo después de casi dos meses en blanco, y me sorprendo por la cantidad de cambios que he vivido. El golpe de una muerte muy cercana te remueve las prioridades habituales y cotidianas con una nueva perspectiva que abre la sensibilidad y desata las emociones para apreciar a los seres queridos que se crecen ante la adversidad.

En el trabajo se abre una nueva frontera de creación y análisis de algunos fondos de la colección para las actividades sobre Lapesa y el rey Jaime I pero no quiero ilusionarme porque los problemas de fondo permanecen.

La pérdida de la conexión a Internet durante tres semanas se ha convertido casi en un trauma, símbolo de los nuevos tiempos y de la fuerza adquirida por revolución en las formas de relacionarse y de ocupar el ocio.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Noche interminable

A pesar de todos los esfuerzos de reflexión serena no consigo superar esta larga noche de desánimo y desazón en la que casi nada me complace. No se trata de apatía ni de merma de las capacidades sensoriales, pienso que me encuentro instalado en la abulía, la rutina y el desinterés por casi todas las cosas.

La próxima semana me han concedido un curso del IVAP. Muy probablemente va a ser cuestión de pasar el rato y escaparme tres mañanas de la faena. Me someto a disgusto al sistema para tener méritos profesionales ahora que me siento en la recta final de mi vida laboral. No puedo sentirme conforme, pero es la cruda realidad de la vida administrativa.