Cumplido el trámite de la oposición, las consecuencias emocionales son dispares, o, como se suele decir, no hay feria mala. Me ha dolido mucho la caída de una buena persona y excelente profesional, sentimiento compensado de algún modo por el éxito de personas que aprecio.
Se suceden las reuniones preparatorias y las actividades del congreso se van definiendo poco a poco: el texto del catálogo, las fotos para el logotipo y la exposición, las invitaciones, etc. Hasta he llegado a pedir hora en la peluquería para corte de pelo y barba y arreglo de manos. No me conozco.
Cuatro años más de Zapatero, bronca y crispación. Parece que los hijos de la noche sean más hábiles que los hijos de la luz.
Los ejercicios de estadística como trabajo diario son algo muy aburrido y cargante, pero estoy obligado a pasar por ellos.
Esta primavera que empieza con tracas y poniente va a ser muy movida: en mayo congreso y examen, en junio conferencia y probablemente en julio clases en un curso de verano.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario