martes, 28 de diciembre de 2010

Cierre de ejercicio

En estos días de balance del año que se acaba sigo anclado en la fría, amarga y desoladora angustia del vacío existencial. Con las necesidades básicas resueltas, no puedo alegar motivos objetivos y racionales para este estado de ánimo pero la verdad es que me resulta muy dificil superarlo.
Las pruebas del concurso "Saber y ganar", la lectura de la prensa digital y del manual sobre la Corona de la profesora Yolanda Sánchez, las caminatas de primera hora al trabajo y los cómodos y placenteros retornos a casa, etc., son pequeñas cosas que conforman una existencia gris.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Celebraciones

El calor de los encuentros familiares alrededor de una mesa, el bullicio alegre y mareante de los diálogos cruzados, la ansiedad del reparto de los regalos con sorpresa, el disfrute de la comida especial, el choque de las copas en los brindis, la locuacidad feliz generada por el vino y otros rasgos de las celebraciones navideñas no pueden ocultar ni vencer la amargura interior y la falta de ánimo y fuerza vital para la pelea diaria.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Se va la vida

La tristeza angustiosa del fin de año, cargado de lluvia y frío, se impone cuando me faltan el ánimo, la tensión vital y el disfrute de las pequeñas cosas de cada día.

Las películas americanas como "Imparable" y "Ladrones" resultan entretenidas y de buena factura pero se trata de un mero pasatiempo que no me satisface en lo más profundo.

La cena de los compañeros fue más agradable por la compañía y el calor humano de unos momentos que por los alimentos servidos.

El congreso sobre Julián Marías ha sido una experiencia universitaria muy positiva pero breve. La calidad de algunas intervenciones y el trato amable y distendido de los asistentes y profesores permiten un balance agradable para recordar.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Entretenimientos

El cine español de los años sesenta y el documental en diez capítulos de la Guerra Civil me ayudan a pasar las horas de forma distraída y a conocer otros momentos de la vida española del siglo pasado. El formato DVD plantea una nueva forma de acceder a las películas y de archivar los soportes.
Las sesiones vespertinas de películas del Oeste en la televisión es otro de los recursos que tengo para entretenerme si mi jornada lo permite y en casa hay tranquilidad. Me interesan por los paisajes y por los valores humanos de sus personajes. Este mes se van a vender algunos clásicos de este género con la edición sabatina del ABC.
El desconcierto del último domingo de noviembre me reportó casi dos horas de disfrute, de evasión y de alegría, una gratísima experiencia que recordaré mucho tiempo.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Pasan los días

Instalado el invierno en el ánimo y necesitado de sol, el recurso al cine de acción es una gran ayuda para ocupar las horas con la tensión vibrante desatada en un tren imparable. De forma involuntaria estoy muy cerca de la prosa poética.
Otro remedio consolador y reconfortante es la investigación de manuscritos genealógicos. Aunque no alcanzo a vislumbrar el destino de este trabajo, el mero hecho de la transcripción de las huellas escritas de otras vidas me entretiene de forma agradable.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Llega el invierno

Esta mañana he sentido frío, aderezado con viento y llovizna, en el patio del trabajo cuando entraba y salía de la cafetería en los momentos acostumbrados. Es una pequeña novedad esta desaparición temporal del sol.
Las visitas a las enfermas es otro de los cambios en la rutina de estas semanas a la vez que una llamada de atención sobre las cuestiones fundamentales de la vida.
La comida en el restaurante "Abadía d'Espí" resultó excelente en todos los platos, y la representación de "El búho y la gata" me gustó bastante por el retrato de los protagonistas y el buen hacer de los actores. Incluso me ha parecido mejor que "El condenado por desconfiado".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Emociones

El contraste que experimento entre, por un lado, los ojos llenos de lágrimas por la noticia de una desgracia lejana, un resultado positivo en algunos deportes o una película que remueve y desborda las emociones, y, por otro, la aparente impasibilidad ante las grandes tragedias que me afectan en lo más profundo de mi ser, no deja de sorprenderme y no acierto a comprenderlo.