En estas semanas de avanzada calurosa del verano mi primera meditación es sobre las huellas de la muerte de dos enfermos, la angustia que produce y la solidaridad que crea entre los asistentes a tanatorios y funerales.
Un contraste hermoso, florido y musical son las celebraciones marianas en honor de la Virgen de los Desamparados. El sol irrumpe en la plaza y las emociones se desbordan.
El recreo de las interpretaciones de las bandas de música resulta relajante y placentero.
La comedia de "La guerra de los Rose" resulta un entretenimiento divertido mientras que "Profesor Lazhar" es una lección de humanidad, una exhibición de los mejores sentimientos.
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