sábado, 17 de septiembre de 2011

Sobre la abulia

La tranquilidad de esta mañana de sábado me lleva a reflexionar sobre la abulia y el desánimo, la falta de alicientes y de impulso, que presiden mi rutina diaria en este verano interminable.
Por las tardes, harto del ordenador al que he estado enchufado toda la mañana, me entretengo con los concursos de televisión, las películas del Oeste y los paseos con uno de los pilares de mi vida. Ahora que empieza a flaquear, siento que correspondo un poco a sus desvelos de tantos años.
El problema de la pared mediera con los vecinos se ha resuelto temporalmente con una mano de pintura. Como yo lo veo, la compañía de seguros ha respondido bien. Una consecuencia indirecta es la necesidad de cambiar el gigantesco armario rompero antes de que se desmonte de improviso de tanto arrastrarlo para acceder a la pared.